Clasificamos, digitalizamos y peritamos el balance documental de oficinas tradicionales. Transformamos el desorden en un archivo consultable, seguro y libre de riesgos.
Cada servicio está pensado para transformar el caos de legajos acumulados en un sistema claro y accesible.
Separamos documentos por fecha y relevancia operativa. El resultado es un archivo donde cada legajo tiene un lugar definido y se localiza en segundos.
Escaneamos con protocolos que preservan el valor legal del original. Cada imagen se almacena con metadatos y copia de seguridad, sin exponer datos sensibles.
Revisamos el estado físico y la coherencia de cada legajo. Detectamos documentos faltantes, duplicados o en riesgo, y emitimos un dictamen claro.
Aplicamos un sistema de nomenclatura que cualquier persona de la oficina entiende. Se acabaron las carpetas sin nombre o los montones sin identificar.
Al digitalizar y descartar duplicados, el área de almacenamiento se reduce hasta un 60 %. La oficina gana metros útiles sin perder acceso a la información.
Cada servicio termina con un archivo ordenado, etiquetado y respaldado. El equipo deja de perder tiempo buscando papeles y se concentra en lo que importa.
No ofrecemos créditos ni reestructuraciones financieras. Nos dedicamos exclusivamente a ordenar, clasificar y auditar el archivo físico de oficinas comerciales tradicionales. Aquí explicamos en qué nos diferenciamos de otras alternativas y por qué clientes de largo plazo confían en nuestro método.
Mientras otras empresas se centran en balances contables o financieros, nosotros tratamos el depósito documental como un balance físico: cada legajo tiene un peso, una antigüedad y un valor de consulta. No digitalizamos por digitalizar; primero ordenamos el caos.
Muchas soluciones atan al cliente a una plataforma de pago recurrente. Nosotros entregamos el archivo clasificado y digitalizado en formatos abiertos. Usted decide cómo gestionar su información después, sin depender de licencias ni suscripciones.
No hacemos una simple limpieza de papeles. Aplicamos un protocolo de auditoría que verifica autenticidad, estado de conservación y coherencia del conjunto documental. Cada dictamen incluye una lista de hallazgos y recomendaciones concretas.
Cada caja, carpeta o legajo recibe una etiqueta única que registra su ubicación original, fecha de clasificación y contenido resumido. Esto permite rastrear cualquier documento sin depender de una base de datos externa.
Trabajamos con acuerdos de confidencialidad por escrito y personal capacitado en manejo de datos sensibles. El acceso a los archivos se limita al equipo asignado, y todo el proceso se documenta para auditorías internas del cliente.
Al finalizar el servicio entregamos un informe de estado que compara el archivo inicial con el resultado ordenado: cantidad de legajos clasificados, documentos digitalizados, metros lineales liberados y tiempo estimado de consulta por expediente.
Más de 12 años trabajando con despachos contables, notarías y oficinas comerciales que necesitaban poner orden en su archivo histórico. Ninguno de nuestros clientes ha vuelto a sufrir pérdidas documentales después de la intervención.
Un depósito ordenado reduce riesgos y agiliza la consulta de documentos mercantiles antiguos.
Solicitar diagnósticoTrabajamos con legajos mercantiles tradicionales: facturas antiguas, contratos, actas, correspondencia comercial y cualquier documento físico acumulado en oficinas. No manejamos expedientes bancarios ni hipotecarios.
Sí. Escaneamos los documentos en equipos dedicados sin conexión a internet, generamos archivos cifrados y entregamos copias en disco duro o nube privada. No compartimos información con terceros.
Depende del volumen y el estado del material. Para una oficina con unos 10 metros lineales de archivo, el proceso de clasificación y etiquetado suele llevar entre una y dos semanas. La digitalización se agenda por lotes.
Sí. Emitimos un dictamen escrito que detalla el estado de conservación, la autenticidad de los documentos y la metodología aplicada. Es útil para auditorías internas o para respaldar procesos legales.
Evaluamos cada caso. Si el papel está frágil, lo manipulamos con guantes y lo digitalizamos con escáner de cama plana para evitar daños. En casos extremos, recomendamos la restauración previa con un especialista en conservación.